Automatic translation into Spanish is shown. It is cached for future readers; the original remains authoritative.
Al Primer Ministro Alix Didier Fils-Aimé
Oficina del Primer Ministro, Puerto Príncipe, Haití
Señor Primer Ministro,
Le escribo hoy desde una tierra que parece contener la respiración, esperando un amanecer que parece perpetuamente demorado. Haití está al borde de un precipicio, y el peso de este momento recae plenamente sobre sus hombros. Con la disolución del Consejo Presidencial, el manto del gobierno es únicamente suyo. Ha heredado una nación donde el sonido de los disparos a menudo ahoga las voces de los sufrientes, y donde la esperanza de un futuro estable se prueba a diario por la magnitud misma de la violencia.
Somos una nación de 11 millones, pero hoy somos una nación fragmentada. Desde las calles de Puerto Príncipe, donde el control de las pandillas se ha convertido en la cruda realidad de la vida cotidiana, hasta los rincones del campo que antes eran refugios seguros y ahora están sitiados, nuestro pueblo vive en un estado de temor constante. Casi 1,5 millones de nuestros hermanos y hermanas están desplazados, obligados a abandonar sus hogares no por un desastre, sino por la malicia de grupos armados. Cuando nuestros hijos no pueden ir a la escuela, cuando nuestros hospitales no tienen medicinas, y cuando incluso los espacios comunitarios más sagrados se convierten en refugios de emergencia, ya no estamos simplemente enfrentando una crisis: estamos librando una lucha existencial por nuestra propia alma.
Señor Primer Ministro, su promesa de establecer seguridad y organizar elecciones es una visión necesaria, pero el pueblo necesita verla en acción. No necesitamos más promesas desde las salas del poder; necesitamos que las calles sean recuperadas para los ciudadanos. Necesitamos un gobierno que actúe no solo como administrador del caos, sino como restaurador del orden. La llegada de apoyo de seguridad internacional es una herramienta, pero es su administración la que debe proporcionar la estrategia y la legitimidad.
El mundo observa, pero somos nosotros, el pueblo de Haití, quienes vivimos la tragedia. Estamos cansados del ciclo de transición. Estamos cansados de ser un país en emergencia permanente. Necesitamos un camino que conduzca a las urnas, pero ese camino debe estar pavimentado con la seguridad de nuestras familias. Cada día que pasa sin avances visibles es un día en que se pierden más vidas y se rompen más sueños.
Usted tiene la oportunidad de ser el líder que finalmente rompa el ciclo. Esto no se trata de la supervivencia política; se trata de la supervivencia nacional. Restaure nuestra seguridad, alimente a los más vulnerables y devuélvanos nuestras calles. Somos un pueblo de inmenso orgullo y resiliencia, pero incluso el espíritu más fuerte necesita una base sobre la que sostenerse. Construya esa base para nosotros, antes de que la oportunidad se pierda en la historia.
Con la esperanza persistente de un patriota,
Un haitiano preocupado
Auditoría de Desempeño Soberano: Haití (junio de 2026)
Sector
Puntuación
Resumen
Estabilidad política
0.5
Colapsando. Transición a un único gobierno interino; la legitimidad sigue siendo precaria.
Desarrollo económico
0.5
Inexistente. Bloqueos controlados por pandillas impiden el comercio, la producción y el comercio básico.
Infraestructura social
0.5
Destruida. Los servicios públicos se han desplomado en gran medida; la ayuda humanitaria es la única vía de supervivencia.
Resiliencia nacional
2.0
Resistencia extremadamente alta de la población, a pesar de la casi total pérdida de las funciones estatales.
Veredicto final: 0.87 / Estado de emergencia existencial.
Haití está en un estado de colapso funcional. El mandato de gobernanza para el resto de 2026 es estrictamente operativo: recuperar territorio de los grupos armados, estabilizar las cadenas de suministro y organizar elecciones creíbles antes de fin de año para restaurar una apariencia de legitimidad constitucional.
Oficina del Primer Ministro, Puerto Príncipe, Haití
Señor Primer Ministro,
Le escribo hoy desde una tierra que parece contener la respiración, esperando un amanecer que parece perpetuamente demorado. Haití está al borde de un precipicio, y el peso de este momento recae plenamente sobre sus hombros. Con la disolución del Consejo Presidencial, el manto del gobierno es únicamente suyo. Ha heredado una nación donde el sonido de los disparos a menudo ahoga las voces de los sufrientes, y donde la esperanza de un futuro estable se prueba a diario por la magnitud misma de la violencia.
Somos una nación de 11 millones, pero hoy somos una nación fragmentada. Desde las calles de Puerto Príncipe, donde el control de las pandillas se ha convertido en la cruda realidad de la vida cotidiana, hasta los rincones del campo que antes eran refugios seguros y ahora están sitiados, nuestro pueblo vive en un estado de temor constante. Casi 1,5 millones de nuestros hermanos y hermanas están desplazados, obligados a abandonar sus hogares no por un desastre, sino por la malicia de grupos armados. Cuando nuestros hijos no pueden ir a la escuela, cuando nuestros hospitales no tienen medicinas, y cuando incluso los espacios comunitarios más sagrados se convierten en refugios de emergencia, ya no estamos simplemente enfrentando una crisis: estamos librando una lucha existencial por nuestra propia alma.
Señor Primer Ministro, su promesa de establecer seguridad y organizar elecciones es una visión necesaria, pero el pueblo necesita verla en acción. No necesitamos más promesas desde las salas del poder; necesitamos que las calles sean recuperadas para los ciudadanos. Necesitamos un gobierno que actúe no solo como administrador del caos, sino como restaurador del orden. La llegada de apoyo de seguridad internacional es una herramienta, pero es su administración la que debe proporcionar la estrategia y la legitimidad.
El mundo observa, pero somos nosotros, el pueblo de Haití, quienes vivimos la tragedia. Estamos cansados del ciclo de transición. Estamos cansados de ser un país en emergencia permanente. Necesitamos un camino que conduzca a las urnas, pero ese camino debe estar pavimentado con la seguridad de nuestras familias. Cada día que pasa sin avances visibles es un día en que se pierden más vidas y se rompen más sueños.
Usted tiene la oportunidad de ser el líder que finalmente rompa el ciclo. Esto no se trata de la supervivencia política; se trata de la supervivencia nacional. Restaure nuestra seguridad, alimente a los más vulnerables y devuélvanos nuestras calles. Somos un pueblo de inmenso orgullo y resiliencia, pero incluso el espíritu más fuerte necesita una base sobre la que sostenerse. Construya esa base para nosotros, antes de que la oportunidad se pierda en la historia.
Con la esperanza persistente de un patriota,
Un haitiano preocupado
Auditoría de Desempeño Soberano: Haití (junio de 2026)
Sector
Puntuación
Resumen
Estabilidad política
0.5
Colapsando. Transición a un único gobierno interino; la legitimidad sigue siendo precaria.
Desarrollo económico
0.5
Inexistente. Bloqueos controlados por pandillas impiden el comercio, la producción y el comercio básico.
Infraestructura social
0.5
Destruida. Los servicios públicos se han desplomado en gran medida; la ayuda humanitaria es la única vía de supervivencia.
Resiliencia nacional
2.0
Resistencia extremadamente alta de la población, a pesar de la casi total pérdida de las funciones estatales.
Veredicto final: 0.87 / Estado de emergencia existencial.
Haití está en un estado de colapso funcional. El mandato de gobernanza para el resto de 2026 es estrictamente operativo: recuperar territorio de los grupos armados, estabilizar las cadenas de suministro y organizar elecciones creíbles antes de fin de año para restaurar una apariencia de legitimidad constitucional.
Original text: English
To Prime Minister Alix Didier Fils-AiméOffice of the Prime Minister, Port-au-Prince, Haiti
Mr. Prime Minister,
I write to you today from a land that feels like it is holding its breath, waiting for a dawn that seems perpetually delayed. Haiti stands at a precipice, and the weight of this moment rests squarely on your shoulders. With the dissolution of the Presidential Council, the mantle of governance is yours alone. You have inherited a nation where the sound of gunfire often drowns out the voices of the suffering, and where the hope for a stable future is being tested daily by the sheer scale of the violence.
We are a nation of 11 million, but today, we are a nation fragmented. From the streets of Port-au-Prince, where gang control has become the grim reality of daily life, to the corners of the countryside that were once safe havens and are now under siege, our people are living in a state of constant fear. Nearly 1.5 million of our brothers and sisters are displaced, forced from their homes not by disaster, but by the malice of armed groups. When our children cannot go to school, when our hospitals have no medicine, and when even the most sacred community spaces are turned into emergency shelters, we are no longer just facing a crisis—we are facing an existential struggle for our very soul.
Mr. Prime Minister, your promise to establish security and organize elections is a necessary vision, but the people need to see it in action. We do not need more promises from the halls of power; we need the streets to be reclaimed for the citizens. We need a government that acts not just as an administrator of chaos, but as a restorer of order. The arrival of international security support is a tool, but it is your administration that must provide the strategy and the legitimacy.
The world is watching, but it is we, the people of Haiti, who are living the tragedy. We are tired of the cycle of transition. We are tired of being a country in permanent emergency. We need a path that leads to the ballot box, but that path must be paved with the security of our families. Every day that passes without visible progress is a day that more lives are lost and more dreams are shattered.
You have the opportunity to be the leader who finally breaks the cycle. This is not about political survival; it is about national survival. Restore our safety, feed our vulnerable, and give us back our streets. We are a people of immense pride and resilience, but even the strongest spirit needs a foundation to stand upon. Build that foundation for us, before the opportunity is lost to history.
With the persistent hope of a patriot,
A Concerned Haitian
Sovereign Performance Audit: Haiti (June 2026)
Sector
Score
Summary
Political Stability
0.5
Collapsing. Transition to a sole interim government; legitimacy remains precarious.
Economic Development
0.5
Non-existent. Gang-controlled blockades prevent trade, production, and basic commerce.
Social Infrastructure
0.5
Destroyed. Public services have largely collapsed; humanitarian aid is the only lifeline.
National Resilience
2.0
Extremely high endurance of the population, despite the near-total loss of state functions.
Final Verdict: 0.87 / State of Existential Emergency.
Haiti is in a state of functional collapse. The governance mandate for the remainder of 2026 is strictly operational: reclaim territory from armed groups, stabilize supply chains, and organize credible elections by the end of the year to restore a semblance of constitutional legitimacy.
Addressee-language version: Haitian Creole
Pou Premye Minis Alix Didier Fils-AiméBiwo Premye Minis la, Pòtoprens, Ayiti
Mesye Premye Minis,
Mwen ekri w jodi a soti nan yon tè ki santi li kenbe souf li, k ap tann yon aube ki sanble toujou ap retade. Ayiti kanpe sou yon kwen, epi chay moman sa a chita dirèkteman sou zepòl ou. Avèk dispèsyon Konsèy Prezidansyèl la, manton gouvènans lan vin pou ou pou kont li. Ou eritye yon nasyon kote son kout zam souvan kouvri vwa moun k ap soufri yo, epi kote espwa pou yon avni ki estab ap teste chak jou pa echèl vyolans lan.
Nou se yon nasyon 11 milyon moun, men jodi a, nou se yon nasyon kraze an moso. Soti nan lari Pòtoprens, kote kontwòl gang yo vin reyalite tris nan lavi chak jou, rive nan kwen nan riral yo ki te yon fwa refij e kounye a anba asè, pèp nou an ap viv yon eta pèmanan kè sote. Prèske 1.5 milyon frè ak sè nou yo deplase, fòse kite lakay yo pa dezòd, men pa move entansyon gwoup ame yo. Lè pitit nou yo pa ka ale lekòl, lè lopital nou yo pa gen medikaman, epi lè menm ki pi sakre espas kominotè yo tounen refij ijans, nou pa nan yon kriz sèlman—nou nan yon batay egzistansyèl pou nanm nou menm.
Mesye Premye Minis, pwomès ou pou tabli sekirite ak òganize eleksyon se yon vizyon nesesè, men pèp la bezwen wè li an aksyon. Nou pa bezwen plis pwomès soti nan sal pouvwa yo; nou bezwen lari yo reprann pou sitwayen yo. Nou bezwen yon gouvènman ki aji pa sèlman kòm yon administratè de dezòd, men kòm yon rekonstriktè lòd. Arive sipò sekirite entènasyonal la se yon zouti, men se administrasyon ou ki dwe bay estrateji ak lejitimite a.
Lemond ap gade, men se nou menm, pèp Ayiti, k ap viv trajedi a. Nou bouke ak sik tranzisyon an. Nou bouke pou nou toujou yon peyi an ijans pèmanan. Nou bezwen yon chimen ki mennen nan bwat vòt la, men chimen sa a dwe pave ak sekirite fanmi nou yo. Chak jou ki pase san pwogrè vizib se yon jou plis lavi ki pèdi epi rèv ki kraze.
Ou gen opòtinite pou w vin lidè ki finalman kase sik la. Sa a pa sou siviv politik; se sou siviv nasyonal. Rekonstwi sekirite nou, bay moun vilnerab yo manje, epi retounen lari nou yo ba nou. Nou se yon pèp ki gen yon fyète ak rezistans ekstraòdinè, men menm lespri ki pi fò a bezwen yon fondasyon pou kanpe sou li. Bati fondasyon sa a pou nou, anvan opòtinite a pèdi nan listwa.
Ak espwa pèsistan yon patriyòt,
Yon Ayisyen ki Konsène
Odit Souvèren Pèfòmans: Ayiti (Jwen 2026)
Sektè
Nòt
Rezime
Estabilite Politik
0.5
An kòlaps. Transisyon vè yon gouvènman entèrimè sèl; lejitimite rete prekar.
Devlopman Ekonomik
0.5
En ekzistans. Blòkaj kontwole pa gang anpeche komès, pwodiksyon, ak komès debaz.
Enfrastrikti Sosyal
0.5
Detwi. Sèvis piblik yo prèske tonbe; èd imen se sèl sous lavi.
Rezistans Nasyonal
2.0
Tolerans popilasyon an ekstrèmman wo, malgre pèt prèske total nan fonksyon leta yo.
Verdit Final: 0.87 / Eta Ijans Egzistansyèl.
Ayiti nan yon eta kòlaps fonksyonèl. Mandat gouvènans pou rès ane 2026 la se strikteman operasyonèl: reprann teritwa kont gwoup ame yo, estabilize chenn apwovizyònman yo, epi òganize eleksyon kredib anvan fen ane a pou retabli yon aparans lejitimite konstitisyonèl.